avatar
Humano
Nombre : Gilles de Parfaleaux
Escuela : La Santa academia
Bando : La Diosa (el Dios del centro)
Condición vital : Vivo
Rango de guerrero : Guerrero experto(espadas a una mano)
Clase social : Duque
Mensajes : 7
Fecha de inscripción : 02/07/2018
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
Como solía hacer todos los días, me dirigí hacia las bodegas con una copa en la mano y llegue hasta el final de la estancia, donde  estaban colocadas las barricas y barriles mas antiguos y destrozados, detrás de uno de esos había uno en especial que tenia un pequeña canilla, de modo que me acerque como siempre y llene mi copa de in liquido entre rojo y oscuro, no tan espeso como pudiera ser el agua. Cuando di el primer sorbo sentí un sabor especial, una sensación pequeña y limpia que me recorría el espinazo pero aunque la sed desapareció no tuve bastante, notaba un ardor en la boca, en la nariz en el rostro y solo podía ser por una sola cosa, necesitaba mas. Cerré la canilla del barril y lo cogí con  fuerza, sujetándolo  al rodearlo con mi brazo izquierdo. Salí corriendo en dirección a mis aposentos dando grandes zancadas y noté como mi bata ondeaba tras de mi, como una capa diseñada para los dominios del sueño, no obstante sabia bien que el servicio aun no se había despertado y los guardias seguían en sus puestos.


Abrí la puerta con un sensual movimiento de cadera ( Ni te imaginas lo ensayado que lo tenia) y la cerré justo después de entrar, golpeándola con el talón del pie derecho. Nadie podía verme ya, así que deje el pequeño barril sobre mi lecho y me fui quitando la ropa hasta quedar totalmente desnudo, ay, que apuesto era y es que siempre me ha encantado admirarme a mi mismo, encontrando encantador cada palmo de piel, cada cicatriz pero, sabia que tampoco era bueno quedarse embelesado, de modo que cuando estuve desnudo  levante el barril por encima de mi cabeza y me preocupé de colocar los dedos y las uñas entre las grietas, acto seguido apreté y apreté hasta forzar el gesto y gemir de rabia y esfuerzo, la madera crujió a modo de protesta y con un grito primario de triunfo partí el pequeño barril por la mitad, derramando todo su contenido sobre mi propia testa y mi cuerpo desnudo. Me convertí en una escultura de mármol escarlata  y pude notar como una parte muy especial de mi se endurecía por todo aquello. La puerta se abrió de improviso-Señor os he oido grit...- dijo la doncella antes de perder el habla ante la escena, pasaron unos segundos en los que mi cabeza rezumaba ideas deliciosas y finalmente le sonreí-Ven- le dije con un tono dulce y melodioso a la muchacha, tímida  avergonzada, sin saber a donde mirar exactamente, se adelanto-cierra la puerta...- le dije reprimiendo una sonrisa.



Me encantaba el sonido de mi cama, aun mas cuando era yo quien lo producía,porque se bien que es resistente y que no importa la fuerza que use porque siempre resistirá, da igual si son dos o veinte personas, aguantara hasta el fin de los tiempos. Me encantaba mirarlas a los ojos cuando estaban debajo de mi, debatiéndose entre el dolor y el mayor de los placeres...Aunque casi ni había empezado. Era una joven esbelta y alta, con el pelo castaño y los ojos marrones y quizás demasiado busto pero, eso tenia sus ventajas. Mas de una vez convertí las caricias en verdaderos mordiscos, en lugares tan sensibles que su cara de terror fue casi un poema para mi, poco a poco iba perdiendo la cordura y el decoro y cuando ella fue incapaz de aguantar mas deicidio terminar con mi propio climax, la obligue a que se sostuviese sobre sus manos y sus piernas (como los vulgares animales)  volví a embestirla mientras le sujetaba la cabeza por el pelo, lastima que no se diera cuenta de que ya había perdido el control sobre mi mismo. No lo recuerdo todo exactamente pero supongo que a medida que la embestía por el punto mas estrecho posible de sus defensas fui, no solo arrancandole el pelo sino también haciendo que su cabeza se estrellase contra el cabecero de la cama muchas veces, mas de las que jamas podría contar y fue tan fuerte que cuando termine ella solo era una cosa inerte e irreconocible.
________________________
avatar
Elfo
Nombre : Zeref
Escuela : Fortaleza de Aressher
Bando : El Dios
Condición vital : Vivo
Rango de mago : Mago oscuro, Aprendiz de Magia Oscura
Rango de guerrero : Guerrero experto (arcos; espadas, una mano)
Clase social : Noble (conde-duque de Ripernak), Clero (Sacerdote del Templo Oscuro)
Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 30/09/2015
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
La mañana era fría así como su temperatura corporal (uno de los efectos secundarios de la magia oscura, siempre a cero grados), de hecho cada vez se parecía más a una serpiente en ese aspecto. Pero no le importaba, le gustaba. Desde la última vez que realmente se había visto obligado a usar su poder (y hacía años de aquello) había estado observando su aura, ¿cómo la había llamado el nigromante? Udhyr, eso... qué nombre más horrendo para una serpiente. Como elegido del Dios no sabía si daba la talla, apenas tenían encuentros, pero sin duda no le pediría que nombrase a sus hijos. Debía encontrar un nombre para ella... ¿qué tal Irisel?... no parece mal nombre pero por algún motivo no le convencía del todo.  

Despachó aquellos pensamientos y palpó su túnica negra, la encontró sin mucho esfuerzo, se trataba de un pequeño frasco de cristal; para ser una poción no era muy poderosa pero no podía permitirse errores en cosas como aquella. No era exactamente una intrusión pero se vería en un aprieto si lo reconocía alguien que no fuese el conde, supuso que el riesgo y la necesidad de discreción era lo que hacía tan difícil aquella misión. Poco a poco su cuerpo comenzó a cambiar, las extremidades se acortaron hasta el punto de desaparecer y la columna se alargó formando una gran cola que se fundió con su cuerpo, los ojos quedaron rasgados de un verde brillante y su piel, ahora escamosa brilló reflejando los primeros rayos de sol que consiguieron aventurarse entre la espesa capa de nubes que cubría el cielo. Se arrastró por el suelo con sinuosa elegancia sacando la lengua para captar los olores y demás información apreciable a ras de suelo, según fue avanzando su pequeño cuerpo se fundió con la tierra hasta ser solo una sombra serpenteante.

Nunca había estado allí y, a diferencia de los especialistas en aire, no podía teletransportarse por las buenas, pero eso no significaba que no pudiese presentarse. Avanzaba rápido, había dejado por la noche los caminos de labranza que llevaban al castillo y amanecía cuando llegó ante las puertas de aquella maravilla arquitectónica, amaba la piedra porque era de las pocas cosas que no se estropeaban al pasar él. Su sombra pasó entre los guardias que no advirtieron nada raro, estaba claro que aún no habían cambiado el turno de noche y tenían la vista cansada, además dudaba que aquellos guardias acostumbrasen a tener que defender nada. De todos modos pasó rápido para que no les hiciese mucha influencia su maldición, no le importaban un par de guardias pero no quería verse sorprendido por un batallón.

Ignorando cualquier barrera, no había muchas a decir verdad, pasó sin llamar la atención de nada ni nadie. Estaba claro que aquello no era la casa de un mago, no había hechizos de protección ni barreras ni nada parecido, lo que sí había era servidumbre, bastante de hecho. Claro, a falta de magia buenas son manos y las cosas no se hacían solas. No sabía dónde se podía hallar el duque pero juzgando por las costumbres de los nobles y la hora que era debía estar durmiendo o al menos en la cama, madrugar no es la primera palabra que se te viene a la mente cuando piensas en nobleza, pero Zeref además de noble, era clérigo y se levantaba temprano a diario para rezar al Dios. - "¿Dónde demonios estarán sus aposentos?" - Se preguntó tras un tiempo buscando, había subido las escaleras pues los bajos solían ser para bodegas y salones, pero aun así aquello parecía un laberinto y suponía que en el siguiente piso estarían las habitaciones de la servidumbre donde definitivamente había muchas menos posibilidades de encontrar a un noble que a un sirviente en los aposentos del noble, ya fuese para servir, hablar o... robar. Una sonrisa pícara se dibujó en su rostro al escuchar gemidos de pronto, no eran muy fuertes, al parecer las pareces y las puertas cerradas hacían bien su papel sin dejar entrar... ni salir sonido. Pero toda puerta tiene su resquicio por mínimo que sea, y por ahí se coló.

Los gemidos habían cesado cuando no sin esfuerzo había conseguido deslizar la sombra por el estrecho recoveco del marco de la puerta y una escena grotesca le recibió. En contraste con el refinado mobiliario de la habitación se encontraba un hombre completamente desnudo y mojado, tanto de sudor como de algo que supuso que no lo era, y lo acompañaba una bella figura femenina, de apariencia delicada aunque con grandes curvas, el caballero era apuesto pero la joven estaba irreconocible y no parecía ir a levantarse de nuevo. No daré detalles sobre cómo se unían sus cuerpos pero hubiese pasado lo que hubiese pasado sin duda no era ni refinado ni correcto. Aunque aquello no le importaba demasiado.  La sombra que era Zeref se agrandó y elevó del suelo hasta tomar la forma de una serpiente que se movió, silenciosa, hasta un perchero alargado por el que se enroscó y subió despreocupadamente. Lejos del alcance inmediato del hombre y llegando a la parte más alta de este envolvió con sus anillos uno de los tres palos en los que se dividía el principal, uno estaba ocupado por un sombrero de ala ancha de color morado oscuro con una pluma blanca que parecía tan pura como si siguiese aún en el pelaje del animal. Miró al hombre que yacía sobre la mujer inmóvil y en lo que pudo ser una sonrisa de satisfacción sacó la bífida lengua en un acto reflejo. Se percató del pequeño barril partido desparramado por el suelo y supuso que se trataba del líquido que no era sudor ni fruto del acto allí realizado.

Clavando sus ojos irisados en la nuca del hombre desnudo le mandó un mensaje telepático - Cuánta diversión para tan poco día - Un siseó salió de su boca que permaneció cerrada. Su cuerpo, que ya no era sombra, estaba envuelto por un halo negro claramente visible, era como sombra espesa, como una lenta llama que en vez de dar luz parecía tragársela. Siempre había estado allí y así permanecería hasta el final de sus días - "Nobles, siempre tan previsibes, aunque esto no me lo esperaba" - Pensó mientras meditaba sobre cuales serían sus siguientes palabras. Sí, él también era noble pero había una gran diferencia entre ellos, él había "comprado" el título mientras aquél tipo había nacido entre algodones y sábanas de raso, mientras él se paraba a pensar en caras y posturas a aquél hombre le salía tan natural como respirar, y no porque necesariamente se sintiese superior, que también, sino porque no concebía que hubiese otra forma de hacer las cosas, al menos no una mejor. - Supongo que se trata de Gilles de Parfaleaux, ¿me equivoco? - Pese a que era un mensaje telepático se podía apreciar el tono, sus palabras eran lentas pero ligeras, libres de juicios, como si lo que acababa de ocurrirle a la mujer fuese algo completamente normal, incluso bueno.

Apariencia de Zeref transformado en serpiente:

________________________

¨Aquél que oye al mudo, habla al sordo y es visto por los ciegos.
El que escucha el silencio y ve la oscuridad¨
avatar
Humano
Nombre : Gilles de Parfaleaux
Escuela : La Santa academia
Bando : La Diosa (el Dios del centro)
Condición vital : Vivo
Rango de guerrero : Guerrero experto(espadas a una mano)
Clase social : Duque
Mensajes : 7
Fecha de inscripción : 02/07/2018
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
¿Quien...? ¿Quien esta ahí?- pregunté algo mas sobresaltado, solo alguien que había perdido el juicio podía colarse en mi castillo sin haber sido invitado y que falta de cortesía¡Muéstrate!- dije pero entonces me giré y la vi, una serpiente negra y horrible, con que de eso se trataba, debía de ser uno de esos asesinos que trabajaban con serpientes y seguro que había aprovechado mi rato de diversión para introducirla en la estancia mientras el esperaba cerca-ahhh no me mataras tan fácilmente- y sin perder tiempo me levante en busca de mi estoque personal, una bella espada, recta y fina, era la perfecta alma de un caballero.


Me di la vuelta empuñándola con la mano izquierda, sin importarme estar totalmente desnudo-Dime ¿Quien te envía? ¿El Marques Hemsworth o tal vez los los padres de aquella niña a la que viole y empale delante de su abuelo? o no, no es eso, esa serpiente tiene magia ¿Acaso eres amigo de esa familia de elfos a la que obligue a cometer canibalismo entre sus propios miembros?- moví el estoque amenazadoramente para mostrar mi destreza con el, que aunque solo luchaba en la guerras solía tener duelos de vez en cuando-Recoge esa cosa y marchate de aquí antes de que te enseñe el nombre del hierro de mi estoque- no le gustaban los asesinos como aquel, porque si tenia que morir lo haría a su manera, cubierto de la sangre y las vísceras de sus enemigos y entre terribles sufrimientos.



Oí la voz de la mujer, que estaba indignada porque la estaba ignorando de repente-No te preocupes mon Chéri- le dije con un tono cariñoso y me acerque decidido y cercene los restos de lo que fue su cabeza, sosteniéndola con la mano libre-¿Ves? es por culpa de esa cosa, mira a ver si ves al dueño de esa serpiente, ah si, espera un momento- me la acerque a mis partes y luego la lance al aire y le di tal patada que salio volando a una velocidad pasmosa en dirección a la serpiente-exterminar los bichos es una tarea para la servidumbre- soltando una carcajada
________________________
avatar
Elfo
Nombre : Zeref
Escuela : Fortaleza de Aressher
Bando : El Dios
Condición vital : Vivo
Rango de mago : Mago oscuro, Aprendiz de Magia Oscura
Rango de guerrero : Guerrero experto (arcos; espadas, una mano)
Clase social : Noble (conde-duque de Ripernak), Clero (Sacerdote del Templo Oscuro)
Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 30/09/2015
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
Aun era pronto y el duque no había entendido demasiado la situación, y aquello era bueno... para ambos. No dudó en despotricar sobre su persona para acabar recitando una lista que bien podría haber sido en verso sobre sus hazañas y los enemigos que con ellas se había creado. Pero cuando habló a la mujer muerta entendió que el duque no estaba del todo cuerdo, y aquello le gustó. De todos modos aquél loco pensaba aplastarle si no actuaba, moviéndose con rapidez fue desenrollando sus anillos del perchero. Había dedicado varias horas a la poción que le había permitido transformarse pero con aquella forma no conseguiría nada. Dándole un toque dramático la serpiente en lo alto empezó a transformarse en un espeso humo como si la oscuridad hubiese tomado un estado gaseoso. En su caída, lenta pero inexorable, se fue creando primero la sombra de lo que podría haber sido una cabeza y unos hombros a los que siguieron una cintura y unas piernas que según caían, como si de una cascada se tratase, iban tomando consistencia. La sombra que ya no era sombra reveló un cuerpo alto y delgado aunque no en exceso, sus ojos, que ya no eran verdes ni irisados parecían brillar en un tono rojo que se tornó negro según su cuerpo se volvió completamente sólido; y aunque andaba descalzo no estaba desnudo pues su piel blanca era tapada en su mayoría por una sencilla túnica de color negro.

Zeref lo recorrió con la mirada, como si lo viese por primera vez, hasta que sus ojos se encontraron y una media sonrisa asomó en sus labios. La luz del ambiente había perdido intensidad mientras que su oscuridad parecía más densa. - Saludos Guilles - Con la actitud calmada de quien no tiene miedo ni prisa, casi ignorando la espada que lo apuntaba a escasa distancia continuó - Soy Zeref, un genio de la lámpara, el fruto del amor, la receta del éxito, soy un mago pero ante todo soy un sacerdote. No vengo a matarte, ni de parte de nadie más que de Dios - Sus palabras sonaban como promesas al oído. Levantó la mano derecha y un humo pesado pareció salir de ella sin una forma definida - Vengo a velar por tus intereses y los de Dios, pues son los mismos. Él quiere para ti lo que tú deseas, lo que más anhelas, te conoce pero le gusta descubrirte. Te ha estado observando y me ha enviado a ti con el propósito de ayudarte - Hizo una pausa y miró a la chica descabezada - ¿Quieres mujeres? - El humo de su mano ahora parecía una figura femenina, una escena, y repetía entre sombras escenas similares a las que acontecían cuando entró - ¿Quieres riqueza? - En su otra mano, ahora levantada, aparecieron tintineantes sacos de seda morada que se abrieron por si solos mostrando monedas y piedras preciosas de clases incluso desconocidas en aquella región - ¿Poder? - Sobre el filo de la espada, como si fuese una plataforma, aparecieron pequeñas figuras que asemejaban soldados marchando y acabando con otras, y en el suelo, a los pies del duque apareció un cetro que no necesitabas tocarlo para sentir el poder que rezumaba, un poder antiguo que lo recorría por completo - Dios es todopoderoso y te brinda su ayuda - Las sombras parecían tan reales como sería la verdad, no había vacilación en sus gestos ni desconfianza en sus palabras, como tampoco había desdén. Dios lo quería así y así sería, pues él es grande, el más grande.
________________________

¨Aquél que oye al mudo, habla al sordo y es visto por los ciegos.
El que escucha el silencio y ve la oscuridad¨
avatar
Humano
Nombre : Gilles de Parfaleaux
Escuela : La Santa academia
Bando : La Diosa (el Dios del centro)
Condición vital : Vivo
Rango de guerrero : Guerrero experto(espadas a una mano)
Clase social : Duque
Mensajes : 7
Fecha de inscripción : 02/07/2018
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
Aquel bicho pronto se convirtió en una persona ¿Una persona? Un tipo de aspecto impresentable, vestido en harapos negros que ademas estaban totalmente fuera de temporada, en cambio, yo iba de un bello rojo sangre que combinaba con todo mi cuerpo. Hice la espada un lado y cogí dos copas, que tenia siempre en el mueble de cama, las acerque al cuerpo y las llene directamente de los restos que habían allí porque por suerte la sangre seguía saliendo. Le ofrecí la copa al desconocido, pese que estaba cometiendo un asesinato contra la moda y le sonreí-Gran reserva de 16 años, virgen extra- obviamente colarse en mis dominios era una falta de respeto pero es que despreciarme las bebidas seria una demasiado grave para dejar vivir a semejante individuo.


Aquel extraño se llamo Zeref a si mismo y dijo que venia ayudarme, aunque no se a que se refería con eso de "genio de la lampara"-¿eres un predicador?- le pregunto pero entonces aquel hombre dijo que le mandaba el mismísimo Dios,enumerando cada uno de las cosas que anhelaba-Lo quiero todo- le dije dando un gran sorbo del vaso-Quiero follarme el cadáver de la reina sobre la Tumba de su difunto hermano, quiero reinar y convertir todo este reino en un yermo de sangre y placer donde jamas vuelva a brillar el sol. Seré el nuevo Dios de este reino y todos me rezaran a mi- y tuve visiones de mi mismo sentado en un trono hecho de cadáveres en descomposición, bajo un cielo encapotado de forma permanente-Quiero ser inmortal, eternamente bello- me brillaban los ojos de tal manera que cualquiera podría haber pensado que estaba loco ¿o si? No tenia ni idea pero si aquel hombre podía ayudarle harían estragos en aquel lugar, todos se inclinarían ante el
________________________
Contenido patrocinado

________________________