avatar
Humano
Nombre : Sherak
Escuela : La Torre, Castillo del Mar Espectral (magia), Guardiadragones del Mar (lucha)
Bando : La Diosa
Condición vital : Vivo
Cargo especial : Mentalista
Rango de mago : Mago consagrado, Experto en Magia del Agua
Rango de guerrero : Guerrero exaltado, Experto (espadas, una mano; lanzas,una mano; hachas, una mano), Experto en Guerrero de Hielo
Clase social : Ex-General del Ejército de Wölfkrone; Capitán del Ōmibozu.
Mensajes : 142
Fecha de inscripción : 10/03/2015
http://latorre.foroactivo.mx/t3333-buzon-de-sherak#19961
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://latorre.foroactivo.mx/t2767-diario-de-sherak
http://latorre.foroactivo.mx/t3292-inventario-del-capitan-sherak
http://www.latorre.foroactivo.mx/
Venganza por Capitán Sherak, el Dom Ago 30, 2015 9:18 pm
Antes del ataque a Aleketh, "recibí" información de dos Inquisidores que se fueron de la lengua en una taberna.
Yo estaba en la barra tomando un vaso de vino cuando aquellos dos entraron a la taberna y pidieron dos jarras de cerveza, después se fueron a una mesa alejada del resto y se pusieron a hablar. Dada la lejanía de loa dos Inquisidores, no pude escucharles, pero me senté en una mesa algo más cercana a ellos, y establecí una conexión mental con uno de los hombres. Lo que me permitió ver y escuchar a su compañero, sin llegar a hacerle perder el control de sus acciones para que no sospecharan.

Escuchando, me enteré de que Titus iba a atacar Aleketh y que tenían una flota preparada en el puerto de la ciudad en la que estábamos. Y que pronto se pondrían en marcha para viajar al reino del sur, quizás era cuestión de un par de horas. Por suerte, la casualidad me había llevado a la misma ciudad en la que Titus tenía su flota de barcos. Sin embargo mi nave no estaba allí, por lo que no podría utilizarla para destruír los barcos. Así que tendría que idear un buen plan para hundir la flota.

Por desgracia dejaron de hablar de eso, y no pude sacar más información. Siguieron hablando de otros asuntos durante un rato hasta que uno de ellos, el que sabía toda la información sobre el ataque, dijo que tenía que marcharse para prepararse. El otro aceptó y dijo que se quedaría allí, bebiendo.

Esperé a que el hombre saliera para ir detrás de él, despacio. Le seguí durante un buen trecho hasta que vi algo más lejos un callejón. Establecí una conexión mental con él y tomé el control total de sus acciones, ordenándole que se metiera ahí. Hice lo mismo y me quedé en la oscuridad que me otorgaban las paredes de los dos edificios que formaban el callejón. No necesité más que indagar en sus recuerdos para saber todo lo que yo quería: La flota estaba compuesta por cuatro naos, cinco carracas y diez galeras. Barcos suficientes para transportar hasta dos mil efectivos.

Sin duda Titus tenía planeado hacer un buen ataque.

Deshice el control mental, no sin antes dejándolo inconsciente, con el mismo control. Se despertaría justo a tiempo para formar junto a sus compañeros.
Salí del callejón y me dirigí al puerto, no sin antes parar en una tienda de ropa para comprarme un traje con una capucha, que me permitiera ocultar mi rostro cuando llegase al puerto, no me costó mas que unas cuantas monedas de oro, ya que era viejo y estaba usado y pude regatear.

Salí de la tienda con mi nueva vestimenta, era lo suficiente cómoda para permitirme moverme con agilidad y poder llevar mis armas bien guardadas.
Me dirigí al puerto con algo de prisa y observé la gran flota, los recuerdos del Inquisidor eran ciertos. Observé que algo más lejos estaba un gran galeón con el escudo de la órden a la que pertenecía Titus. Sin duda se trataba de su barco.

No había hombres en los barcos, todos estaban llevando cajas de un lado a otro, para subirlas posteriormente a los barcos. Pero no podía fiarme, seguramete alguien estaría vigilando.
Me dirigí a un embarcadero vacío y me tiré al agua sin pensarlo, buceé hasta el primer barco: Un nao. Y trepé por él hasta llegar a la cubierta. Me puse la capucha, que pese a estar totalmente mojada, no se me pegaba lo suficiente a la piel para impedirme ver con claridad. Quizás estaba hecha con un material especial.

Me dirigí, despacio y silenciosamente, hasta las bodegas donde se solía guardar, la pólvora de los cañones. Allí había suficientes barriles para reducir el barco a cenizas, quizás los trozos que saliesen volando inutilizasen la galera vecina.  Cogí un barril y lo empecé a vaciar poco a poco, desde donde estaban los demás barriles hasta la cubierta, solo esperaba que si subía alguien no se percatase de aquello.

Mi plan era hacer lo mismo en todos los barcos que tuviesen pólvora suficiente, sin embargo yo solo no podría hacerlo. 
Tiré el barril al agua y después me zambullí yo. Buceé hasta el siguiente barco, esta vez era una carraca.
Trepé con cuidado hasta llegar a la cubierta, pero antes de subir escuché voces, eran dos hombres hablando sobre nada interesante. Inquisidores.
Entonces se me ocurrió una idea: Los utilizaría para el sabotaje. Me concentré y tomé el control de las mentes de los dos. Al primero le ordené que en el barco que estábamos vaciase un barril de pólvora tal y como hice en el primer barco, sin que nadie le viera. Y al segundo le ordené que lo hiciera con el siguiente barco, una vez que hubieran acabados,  harían lo mismo con el resto hasta acabar. Después sería cuestión de hacer una chispa y el resto serían unos magníficos fuegos artificiales.

Me zambullí en el agua y nadé hasta el galeón de Titus. Donde me encargué, con ayuda de un trozo de vela y una pluma improvisada, de escribir una nota en la que rezaba:


"Nunca des por ganada una pelea, y menos con alguien que va a buscarte hasta matarte.

Cuando acabé de escribir aquella nota, invoqué una  pequeña estaca de hielo y la clavé junto a la nota en el timón del barco. Después invoqué una rosa de color negro, tan negra como el carbón, y la dejé junto a la nota.

Me subí a lo más alto del galeón e hice aparecer dos bolas de fuego en mis manos, las cuales lancé a los barcos más cercanos. Hice lo mismo, certero, con el resto. Mientras, los otros dos Inquisidores encendían la pólvora de los barcos mas lejanos al galeón y se marchaban, lejos, sin recordar nada. Observé desde mi posición cómo los barcos empezaron a estallar en pedazos,  formando en un momento un enorme caos. Miré al mar y me tiré, sin pensarlo. Escuchando como los barcos estallaban y daba por cumplido mi objetivo, sin muertos ni heridos.

Salí del agua, mucho más lejos de los embarcaderos de la Inquisición. Me quité la capucha y el traje, quedándome con mi media cota de malla y los pantalones del propio traje. Sonreí, observando como muchos soldados Inquisidores intentaban apagar el fuego de los barcos y observaban cómo se consumían, sin poder hacer nada.

Me di la vuelta y desaparecí del lugar, como un fantasma.

________________________


Fight:

'Que es mi Barco mi Tesoro, que es mi Dios la Libertad.'
avatar
Semielfo
Nombre : Titus I "El Grande" de Krom
Escuela : La Santa Academia
Bando : Neutral (Dios del Centro)
Condición vital : Vivo
Cargo especial : Maestro de Martillos (dos manos) en la Santa Academia
Rango de guerrero : Guerrero experto (martillos, dos manos), Guerrero aprendiz (martillos, una mano), Aprendiz de Guardián de la Fe
Clase social : Noble (Rey de Krom), Clero (Maestre de la Orden de San Telmo)
Mensajes : 36
Fecha de inscripción : 06/10/2014
Edad : 25
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
http://www.latorre.foroactivo.mx/
Re: Venganza por Titus El Grande, el Lun Sep 07, 2015 10:21 am
Las columnas de humo se veían a kilómetros a la luz de la luna llena. Los barcos en llamas eran un espectáculos que disfrutaba enormemente........cuando eran enemigo,pero eran los míos y eso convertía esa visión en una autentica pesadilla. No podia ser casualidad que mi flota se hundiera en vispera de partir hacia la guerra,la gloria y la purificacion. Tenia que haber sido San Yago. A ellos les gustaban estos trucos. Entonces me fije en que un barco no habia sido incinerado y hundido.Solo uno. Mi propio galeon. Los soldados se agolpaban cerca de la rampa de acceso,sin atreverse a subir pero con las armas preparadas,como si el barco estuviera maldito. Yo no temia maldicion alguna. Paso a paso subi por el tablon,martillo en mano, liderando a los pocos valientes que se atrevieron a desafiar a sus demonios interiores por mi. Algunos bajaron a la bodega,otros al castillo. Yo me dirigia a la puerta de mi camarote cuando dieron la alarma en el castillo. Corriendo,subi los peldaños de cinco en cinco, hasta llegar frente al soldado que estaba frente al timon. Clavado con hielo habia un papel.

"Nunca des por ganada una pelea, y menos con alguien que va a buscarte hasta matarte"

Todos aquellos que habian osado enfrentarse a mi y habian sido derrotados estaban muertos y enterrados,por lo que debia ser un farol para ponernos nerviosos. Entonces se me heló la sangre,cuando de repente me encontre encima de un palacio oriental arrojando a una persona al mar.

-¡BASTARDO!-grite con toda mi furia y odio-¡HUYE!¡HUYE PARA SALVAR LA VIDA,POR QUE TE ENCONTRARE Y CUANDO LO HAGA TE MANDARE AL INFIERNO!¡LO JURO POR DIOS!

Los hombres sabian que con lo de "bastardo" me referia a una persona en concreto y no era un simple insulto para el responsable de esto.

-Ya nos ocuparemos del antiguo Rey Bastardo-dije mientras cargaba el martillo sobre mi hombro-Pero ahora tenemos que marchar a reunirnos con la reina. Aleketh se nos ha escapado,pero Dineq pagara por ello.
________________________