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Nombre : Scott Kero
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Perdido y buscando ayuda (Libre)por Scott Kero, el Dom Abr 06, 2014 5:36 pm
No me lo podía creer.Solo habían pasado dos horas.Un estruendo, un grito familiar, un árbol encima de mi padre, y el muerto. Solo habían pasado dos oras desde el peor momento de mi vida. Las lágrimas aún discurían por mis ojos, como si estuvieran haciendo una carrera. Me había pasado las dos últimas horas llorando por la perdida que siempre desee que nunca llegara. El dolor era más fuerte que si me hubieran atravesado con una espada el pecho. La herida era más profunda que ninguna otra, solo que interna.

Estaba sentado al pie de un árbol muy alto. En el bosque donde contadas veces mi padre me había dejado solo con tal de que aprendiera a sobrevivir perdido. Los árboles eran muy altos y densos, se extendían hasta donde la vista no podía alcanzar, tapando los rayos de sol, haciéndote estar en una sombra eterna. La maleza comenzaba a crecer después de un duro invierno congelador. Se escuchaba el píar de los pájaros alegres. A esas horas del día, cuándo el sol estaba en el punto más alto del cielo, la gente era feliz siguiendo con su vida normal, menos yo. Mi vida normal, nunca más volvería a vivirla. No tenía a nadie.Mi madre había muerto en el día de mi nacimiento. Y la única familia que tenía por parte de madre me rechazaba hechándome la culpa de la muerte de su familiar. por parte de padre no tenía familia.

Simplemente levanté la vista para darme cuenta de que estaba perdido. El bosque era muy grande y era normal perderse cuando uno salí corriendo en cualquier dirección consumido por el dolor de la pérdida de alguien a quién quieres. Por lo menos la seguridad de que sobreviviría me invadió. Después de los que había vivido, era una sensación de lo más alentadora, ya que, en esas circunstancias había preferido más el cálido abrazo de la muerte que la cálida hospitalidad de la vida.

Me decidí a levantarme. Las piernas me temblaban. Las lágrimas habían decidido hacer una reunión en mis ropajes. Comencé a caminar con la única esperanza de que la brújula de la desorientación me llevara a algún lugar donde mi sufrimiento tuviera fin.
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